Benagéber supera ya la media de la última década y sigue embalsando agua

Con 145 hectómetros cúbicos embalsados, el embalse de Benagéber se sitúa en el 65,61% de su capacidad, superando los registros del año pasado y la media de los últimos diez años

La tendencia de recuperación de los principales embalses de la provincia de Valencia continúa en ascenso a las puertas de abril. El embalse de Benagéber, una de las principales reservas hídricas del interior, ha registrado esta semana un volumen de agua embalsada de 145 hectómetros cúbicos, lo que representa el 65,61% de su capacidad total (221 hm³). Este dato supone un incremento de 5 hm³ respecto a la semana anterior y un aumento del 2,26% en apenas siete días.

El pantano de Benagéber se sitúa así por encima de la media registrada en la misma semana de los últimos diez años (144 hm³, 65,38%) y mejora notablemente los datos del año pasado, cuando acumulaba solo 132 hectómetros cúbicos, un 59,73% de su capacidad.

Comparativa con otros grandes embalses de la provincia

En el conjunto de la provincia de Valencia, otros grandes embalses también muestran una evolución positiva. En el embalse de Contreras, situado en el límite con Cuenca, el volumen actual es de 262 hectómetros cúbicos, lo que representa el 72,58% de su capacidad total (361 hm³). En la última semana ha experimentado un aumento de 10 hm³ (2,77%), situándose 32 hm³ por encima de los valores del mismo periodo en 2024 y 36 hm³ por encima de la media de la última década.

Por su parte, el embalse de Tous-La Ribera, el mayor de la provincia con una capacidad de 379 hectómetros cúbicos, almacena actualmente 192 hm³, lo que supone un 50,66% de su capacidad. A pesar de estar por debajo de otros embalses en términos relativos, los datos actuales suponen una mejora sustancial con respecto a 2024 (122 hm³, 32,19%) y a la media de los últimos diez años (152 hm³, 40,34%). Tous ha sumado esta semana 6 hm³, lo que equivale a una subida del 1,58%.

Reservas al alza tras un invierno húmedo 

La mejora en los niveles de agua embalsada responde en buena parte al impacto de las lluvias registradas entre febrero y marzo, especialmente en zonas de interior como el Alto Turia, donde se localiza el embalse de Benagéber. La recuperación paulatina de las reservas hídricas genera un escenario de mayor tranquilidad para el regadío, el abastecimiento y los usos recreativos en la zona, en un contexto en el que la gestión eficiente del agua sigue siendo prioritaria ante los efectos del cambio climático.

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