Una hora menos en el Rincón de Ademuz
© Por Alvar Yáñez del Rincón | Hay reivindicaciones modestas. Pedir un médico. Pedir una carretera. Pedir que alguien, de vez en cuando, recuerde que existimos. Y luego está la gran reivindicación que de verdad puede cambiar el destino de una tierra olvidada: que el Rincón de Ademuz tenga una hora menos. Sí. Como Canarias. No es una locura. Bueno, sí lo es, pero menos que muchas de las cosas que se deciden sobre nosotros desde despachos situados a dos horas y media, cuatro curvas, tres puertos y una nevada de distancia. Imaginen la escena. Son las nueve de la noche. Sale un presentador impecable en la televisión autonómica y dice solemnemente: “Son las nueve en Valencia, Castellón y Alicante… y las ocho en el Rincón de Ademuz”. Y de repente, millones de valencianos levantarían la cabeza. —¿El Rincón de qué? Exactamente. Ahí empieza la victoria. Porque llevamos décadas intentando que nos miren. Que alguien se acuerde de que la Comunitat Valenciana tiene una extraña...









